Se usa en Colombia cuando una persona hace referencia a su interés amoroso por alguien en expresiones como “Estoy tragado(a) de…”  o “Me tragué de…”.  Al surgimiento de ese interés se le nombra como tragarse. A su vez, la traga se le dice a la persona por quien se inclina el/ la enamorado/a: “Ahí viene mi traga” o “Ahí viene la traga de…”. “¡Qué traga tan maluca!” denota especial intensidad, insistencia o exceso de ese sentir amoroso; al modo como se apela a la palabra tragar en sentido coloquial aludiendo a un “comer” excesivo.

(Claudia Patricia Santos Galeano, , Ibagué, Colombia, Grupo Gestor de Psicoanálisis – Ibagué GEPSI)