Viene del inglés to ship y hace referencia al deseo romántico y en ocasiones utópico de unir a dos personas o personajes en un romance. Suele ser utilizado por los adolescentes para indicar que les resulta atractiva la posibilidad de que dos hagan pareja porque les gusta cómo se ven juntos. Podríamos decir que es la versión millennial de la celestina. Un ejemplo es: “yo shippeo a Ana y a Juan porque quedan bien juntos”.

Mariana Li Fraini. Buenos Aires, Argentina