Un órgano no es instrumento más que por mediación de esto, en lo que todo instrumento se funda: que es un significante.

El transexual no lo quiere en calidad de significante, y no así en calidad de órgano. En eso padece un error, que es justamente el error común. Su pasión, la del transexual, es la locura de querer liberarse de ese error, el error común que no ve que el significante es el goce y que el falo no es más que su significado. El transexual ya no quiere ser significado falo por el discurso sexual, que, lo enuncio, es imposible. Su único yerro es querer forzar mediante la cirugía el discurso sexual que, en cuanto imposible, es el pasaje de lo real.

Jacques Lacan, Seminario XIX …O peor. Buenos Aires. Paidós. 2012. P. 17