Este modismo indica que alguien ha formalizado una relación amorosa. El amor, ¡¿amarra?! Puede usarse para referir cómo al amarrarse surge la ilusión de hacer uno con el otro, en cómo el otro puede formar parte del inconsciente de un sujeto siendo su síntoma o bien generándole síntomas. Uno puede escuchar en las calles a los jóvenes decir “me amarré, no hay vuelta atrás” (Miguel De la Rosa, asociado a la NEL, Guayaquil, Ecuador)